Este 3 de diciembre se conmemora el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, una jornada proclamada por Naciones Unidas para promover los derechos, el bienestar y la plena participación de todas las personas en la sociedad. Desde Fundación INEA nos unimos a esta celebración poniendo el foco en uno de nuestros proyectos más significativos en materia de accesibilidad e inclusión: los Huertos Ecológicos Adaptados.
Un proyecto pionero que brota de la inclusión

Una idea que nacía de la visión de un antiguo alumno de INEA, Pedro Cuervo Alonso, y que se ha realidad gracias a la colaboración entre ciudadanía, instituciones y empresas.
Lo que comenzaba como un sueño guardado en un cajón, se transformaría en un espacio donde cultivar se convierte en un acto de autonomía, dignidad y participación.
Agricultura accesible, real y transformadora
Los huertos adaptados de Fundación INEA destacan por:
- Un diseño accesible que permite trabajar la tierra desde una silla de ruedas.
- Integración total con el resto de huertos, evitando separar o aislar.
- Cultivos reales y sostenibles, más allá del ocio o la actividad puntual.
- Innovación social replicable, fruto del trabajo conjunto y la creatividad comunitaria.
Además, estos huertos se han convertido en un espacio de integración social, donde personas con discapacidad participan plenamente en labores de cultivo y cuidado de la naturaleza.
Un compromiso con la inclusión y el cuidado de la tierra
La discapacidad, tal como recuerda la OMS, no depende solo de una condición individual, sino de la interacción entre la persona y su entorno. Por eso, crear espacios accesibles es esencial para garantizar igualdad de oportunidades y participación real.
En Fundación INEA entendemos este compromiso desde una mirada integral: cuidar la tierra y cuidar a las personas son dos gestos inseparables.
Cultivar accesibilidad es cultivar justicia
En este Día Internacional de las Personas con Discapacidad, reafirmamos nuestro compromiso con entornos inclusivos, accesibles y humanos.
Proyectos como los Huertos Ecológicos Adaptados nos recuerdan que, cuando eliminamos barreras, la vida brota.










