Durante dos intensas jornadas transcurridas durante el martes 4 y el miércoles 5 de noviembre, Fundación INEA, en colaboración con ITACyL y Agromillora, ha celebrado el Curso Superior “Prácticas sostenibles: del campo a la bodega”. Esta formación ha estado dirigida a viticultores, bodegueros, enólogos, técnicos y profesionales del sector interesados en profundizar en las nuevas herramientas y estrategias que permiten producir vino de alta calidad de forma responsable y sostenible.
El objetivo del curso ha sido transferir conocimiento práctico y de alto nivel técnico sobre viticultura y gestión de bodegas sostenibles, combinando la innovación científica con la experiencia en campo. La formación ha contado con figuras de prestigio nacional e internacional, abordando temas clave para el presente y el futuro del sector.
Día 1: del suelo a la sostenibilidad aplicada
La primera jornada se centró en la importancia de la salud del suelo y las prácticas regenerativas en el viñedo.
Los ponentes analizaron el papel de los microorganismos y bioestimulantes, el manejo de las cubiertas vegetales, y las estrategias para una gestión sostenible del suelo.
Además, se presentaron ejemplos de uso de inteligencia artificial y sistemas de monitoreo inteligente para la predicción de plagas, así como casos reales de éxito en la aplicación de tecnologías sostenibles en la viticultura moderna.
El día concluyó con una cata de vinos sostenibles, donde los participantes pudieron comprobar cómo la sostenibilidad puede expresarse también en la calidad sensorial y en la identidad de los vinos.
Día 2: datos, innovación y visión de futuro
La segunda jornada abordó el papel de la digitalización, los datos y la inteligencia artificial como motores de cambio en el sector.
Las sesiones incluyeron ponencias sobre el uso masivo de datos en campo y bodega, la prevención del mildiu mediante modelos predictivos, y el impacto de las nuevas técnicas genómicas en el cultivo de la vid.
También se trató la sostenibilidad desde una visión holística de la cadena de valor, se visitó el viñedo experimental de ITACyL, y se conocieron experiencias innovadoras en bodega de la mano de Deloitte y Bodegas Rodríguez y Sanzo.
La jornada finalizó con la presentación de un caso práctico sobre el uso de imágenes satélite en viticultura y un cierre que puso en valor la necesidad de seguir apostando por la formación, la cooperación y la innovación como pilares de una viticultura más resiliente.
El curso ha supuesto un punto de encuentro entre profesionales, investigadores y empresas, reafirmando el compromiso de Fundación INEA con la formación práctica, el desarrollo rural y la sostenibilidad en el sector agroalimentario.















